Defiende tus derechos ante las aseguradoras.

¿Ha sufrido un accidente?

¿Dispone de algún tipo de seguro?

¿No sabe cómo reclamar?

 

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El seguro debe cubrir riesgos de la vida cotidiana.

Las personas y sus bienes se aseguran para garantizar que se les  indemnice, se cubra una prestación o se reparen los daños, en caso de que se produzca un determinado acontecimiento que les perjudique”.

Sin embargo, reclamar las cuantías no siempre es fácil, ya que las aseguradoras, al redactar de manera unilateral las condiciones generales de las pólizas, generan numerosas dudas respecto a los importes y garantías contratadas. Para saber el alcance y significado de cada una de las coberturas que contrata, el usuario deberá examinar las Condiciones Generales de su póliza, contando con el asesoramiento de un especialista.

Si tiene problemas con el seguro no dude en exponernos su caso, remítanos el relato de los hechos acaecidos, así como los documentos para estudiarlo. Nos encargaremos de la reclamación.

TIPOS DE SEGUROS

SEGURO DE PERSONAS

  • Seguro de vida: busca garantizar la protección de las personas que el asegurado tiene a su cargo. En caso de fallecimiento, sus beneficiarios o herederos acceden a una indemnización. Por lo general, los beneficiarios son los familiares del asegurado, aunque también pueden ser sus socios o acreedores.  En los seguros de vida suelen incluirse las coberturas para los casos de incapacidad permanente.
  • Seguro de accidentes: se paga al asegurado la indemnización prevista en la póliza si como consecuencia de un accidente se producen lesiones físicas o psíquicas.
  • Seguro de enfermedad y asistencia sanitaria: dentro de los límites de la póliza, en caso de siniestro, la aseguradora está obligada al pago de ciertas sumas y los gastos de asistencia médica y farmacéutica.

SEGURO DE DAÑOS

  • Seguro de incendios: el asegurador se obliga dentro de los límites establecidos en la Ley y en el contrato a indemnizar los daños producidos por incendio en el objeto asegurado. La cobertura del seguro se extenderá a los objetos descritos en la póliza. El asegurador no estará obligado a indemnizar los daños provocados por el incendio cuando éste se origine por dolo o culpa grave del asegurado.
  • Seguro contra el robo: el asegurador se obliga, dentro de los límites establecidos en la Ley y en el contrato, a indemnizar los daños derivados de la sustracción ilegítima por parte de terceros de las cosas aseguradas.
  • Seguro de transporte terrestre: el asegurador se obliga, dentro de los límites establecidos por la Ley y en el contrato, a indemnizar los daños materiales que puedan sufrir con ocasión o consecuencia del transporte las mercancías porteadas, el medio utilizado u otros objetos asegurados. Podrán contratar este seguro no sólo el propietario del vehículo o de las mercancías transportadas, sino también el comisionista de transporte y las agencias de transportes, así como todos los que tengan interés en la conservación de las mercancías. puede contratarse por viaje o por un tiempo determinado.
  • Seguro de lucro cesante: indemnizar al asegurado la pérdida del rendimiento económico que hubiera podido alcanzarse en un acto o actividad de no haberse producido el siniestro descrito en el contrato. podrá celebrarse como contrato autónomo o añadirse como un pacto a otro de distinta naturaleza.
  • Seguro de caución: el asegurador se obliga a indemnizar al asegurado por los perjuicios que sufra en caso de que el tomador del seguro incumpla las obligaciones, legales o contractuales, que mantenga con éste. La principal ventaja de este tipo de garantía radica en que, a diferencia de otras fórmulas, como la fianza o aval bancario, no implica grandes pérdidas de disposición sobre el activo circulante: basta con pagar la prima del seguro para estar legalmente cubierto a todos los efectos.
  • Seguro de crédito: indemnizar al asegurado las pérdidas finales que experimente a consecuencia de la insolvencia definitiva de sus deudores. La efectividad de su protección se basa en tres garantías: prevención, indemnización y recobro.
  • Seguro de responsabilidad civil: en caso de que exista riesgo de indemnizar a un tercero los daños y perjuicios causados por el asegurado y por un hecho previsto en el contrato.
  • Seguro de defensa jurídica: el asegurador se obliga a hacerse cargo de los gastos en que pueda incurrir el asegurado como consecuencia de su intervención en un procedimiento administrativo, judicial o arbitral, y a prestarle los servicios de asistencia jurídica judicial y extrajudicial derivados de la cobertura del seguro.